lunes

Llegó diciembre...

Y no has arreglado el trámite burocrático que tanto te aqueja, no has vaciado el cajón, no has pedido una disculpa, no has comprado el vidrio roto de la ventana, no has limpiado la mesita de noche, no has arreglado la gotera, no has llamado a tu prima, no has llevado el reloj a que le pongan una pila, no has renovado tu bitácora, no te acercas a tus hijos, no has dejado de comer pastelitos, haces más de lo mismo, no cambias, no te renuevas, no tomas tus vitaminas, no buscas al oculista, no juegas más a la pelota, no buscas un departamento, no limpias la mancha del sillón, no te compras un sillón, no planeas tu lista de la compra, no buscas un trabajo nuevo, no besas a tu amante en la boca, no cambias el cancel del baño, no vas a que te quiten esa bolita, no cambias ese foco, no mueves la silla de lugar, no tiras la basura, no sacas la ropa vieja del armario, no acabas de leer ese libro, no resuelves tu duda, no tiras los dados, no te mueves lo suficiente... ¿y luego vienes y te quejas?

7 comentarios:

Exenio dijo...

Está bien... ya me voy a poner a trabajar :-(









P.S.- Aunque luego me regañan de que no ando en la blogósfera (por lo menos) comentando... jum...

María dijo...

Exenio:
Me proyecté un poco quizá, pero, el regaño no era para usted...

Era para "migo"..., el enojo es para con"migo".

Gaviota dijo...

Y no he escrito nada nuevo en mi sendero.....

Saludos

Anónimo dijo...

No le has contestado a los amigos el teléfono, ni los correos.
Se te extraña

Adr

María dijo...

Hooooola, Gaviota:

Como cada mes, estamos esperando ese apunte táctico..., y ya es 2 de diciembre.

Besos.

Adrián.
Prometo responder, pero he andado muy atareada.

Dr JJ Estrada dijo...

Llega Diciembre y llega la vorágine consumista, llegan las prisas, los centros comerciales atiborrados, las ventas de liquidación y los anuncios de "compre hoy y pague después"...

Llegan las depresiones, llega el frio, llega la familia, llegan las cosas que no esperamos y perdemos un año más en nuestro calendario...

Llegan los recuentos de lo que hemos avanzado-retrocedido este año, llegan las promesas de año nuevo, llega Santa y sus regalos, llega la nostalgia, y llega por último, la felicidad.

Siempre llega, y son momentos que hacen que todo lo demás valga la pena.

Clarice Baricco dijo...

Ohh ya ni me recuerdes de mis pendientes que me da alergia, ja!

Abrazos soleados.