domingo

De noche...

Ellos, tenían la costumbre de encontrarse de noche…

A esa hora, en la que todos los gatos son pardos y la oscuridad lo permite todo.  Eran los momentos en los que podían descubrirse, inventarse, tutearse; sabían divertirse y llevar vidas paralelas.  Era en esos ratos de acoplamiento lunar en los que reían, se contaban secretos, bebían café y se hacían el amor salvaje y misteriosamente.

Se enredaban en afectos jamás vistos. Él tenía un nombre y ella se decía Mariela; pero nada era cuestión de datos, sino de encuentros furtivos  llenos de palabras, emociones y expresiones de esa otra parte de la vida que, usualmente, se escapa con la luz del día… 

5 comentarios:

Exenio dijo...

SHHH!!! appprrrrrr.... aprrrrr...

Anónimo dijo...

Ay María, María, María.
Eres tan linda.

Horacio R.

karl dijo...

Siempre me han gustado los relatos de la oscuridad

María dijo...

Exenio.
Gracias por pasar.

Horacio.
Me acordé de una canción de West Side Story...

"Maria, Maria, Maria, Maria . . .
All the beautiful sounds of the world in a single word . .
Maria, Maria, Maria, Maria . . .
Maria!
I've just met a girl named Maria,
And suddenly that name
Will never be the same
To me."

tan tan


Karl (o ¿Lenin?)
Siempre son más enigmáticos, misteriosos...

Saludos y gracias por visitar

Anónimo dijo...

Maria
I've just kissed a girl named Maria
And suddenly I found how wonderful that sound can be…
Maria… say it loud and it´s music playing.
Say it soft… and it´s almost like praying…

Maria… I'll never stop saying… Maria…