jueves

Sólo son palabras...

Ah, las palabras...


Imprescindibles, obligatorias, resanadoras..., conjunto de letras acomodadas: Con voz o sin ella, nuestras aliadas...

Palabras indómitas, palabras lacerantes, palabras que guían y que iluminan. Palabras de amor, de pasión, de dolor, de amargura, de tristeza, de placer..., palabras sabias que transmiten conocimiento. Palabras puras de pensamientos impuros. Palabras que dan forma y sentido a la emoción, a la maravillosa descripción del escritor consumado, o del frustrado que ve en ellas lo que no ve en un par de ojos...

Palabras hábiles, traidoras, envolventes, cariñosas y sobreprotectoras. A veces caen por su propio peso; el peso de la realidad, prescindimos de ellas y son sustituidas por imágenes u otros elementos.
Por el contrario, acompañan, refuerzan y dan sentido y color a situaciones que lo merecen, dan cuenta de nuestros pareceres, opiniones, sensaciones, razones…
Son un estorbo o, en un momento dado, arma arrojadiza, herramientas insustituibles, poderosas aliadas.

Pueblan los horizontes más lejanos, los recodos más recónditos de nuestra alma, los sueños más extraños y fantásticos.
¿Cuántas veces nos hemos encontrado con ellas cuando las hemos necesitado?, ¿Cuántas han definido y puesto en su sitio problemas, ideas, sentimientos, actos que sin ellas se hallaban perdidos, desubicados, en pérdida…?

Son un juego, un complejo e infinito laberinto intrincado, un entramado compacto, un telar grueso que nos cobija y esconde, nos delata y nos arroja al mundo acorazados…

4 comentarios:

AdR dijo...

Es muy cierto, muy bello, todo eso son las palabras, cuando crees tenerlas todas levantan el vuelo y te olvidan.

Pero siempre fue bueno tenerlas.

Besos

Anónimo dijo...

Soy de Lima y nada mas vengo a dejarte mis palabras de felicitación por tu blog. Paso seguido a visitar pero nunca he opinado nada, hasta hoy.
Usas muy lindo el recurso de las palabras.

Hernández dijo...

Señorita María:
Con gran asombro y consternación descubro que el apunte que había usted escrito sobre el fugaz y amoroso encuentro de dos seres en una librería de viejo, ha sido eliminado. ¿Por qué? ¿No le gustaron los comentarios? Por favor, no nos prive del laberinto de sus palabras.

María dijo...

Adr y anónimo:

Muchas gracias por pasar y por dejar huella.
Saludos.

Hernándéz:

Hola; no borré la entrada. Sucede que tenía pensado echarle un poco más de rollito pero, por que usted lo pidió, ya está de nuevo tal cual.

Qué observador...

Saludos