viernes

Intercambios navideños

Siempre que entro a intercambios de regalos navideños soy la peor persona para pedir. Se me facilita más la tarea de dar y pensar que el obsequio será del agrado del regalado.

Y pus, trato de no pedir demasiado (digo yo), esa etapa ya pasó (creo yo). Sólo quiero que los pensamientos pasen volando sin dejar marcas, que no se me privilegien demasiado unos en detrimento de los otros. Que de tanto en tanto me llamen para saber cómo estoy. Que no me importe tanto la obesidad que me aqueja (je je). Que sea igual de importante hacer la sopa que ser eficiente en mi trabajo. Que este tapón literario pase pronto. Que pueda vivir los minutos en buen estado, sin sentir que son "mejores" los que dedico a otras cosas. Quiero pasarla bien con los que tengo afinidad y con lo que no, pus no (bueno, un poco, sí). Quiero dejar de atribuirme acciones como si fueran dirigidas como proyectil magnificadas a mi persona particular. Quiero dejar de meterme en la cabeza de los demás y dejar de pensar lo que ellos puedan pensar. Dejar de soñar a futuro, caminar encima de los accidentes del piso, brincar las bardas, respirar sin complicarme... Tampoco es pedir excesivamente, ¿o síii?, ¿¿¿se podrá envolver todo con celofán rojo, moño plateado y una notita que diga: Ábrase (con acento en la “a” y con "s", que no es lo mismo que "abrace") de inmediato???

Bueno, si no se puede, me conformo con una pijama calientita (de esas "matapasiones") y unas pantunflas pantuflas en talla mediana.



Gracias.

Reflexión azotada

De pronto no nos damos cuenta de que, dentro de cada uno de nosotros, se encuentran guardadas una lámpara de Aladino y una caja de Pandora.

Cuando a la lámpara se le acaricia y ésta se enciende, todo se ilumina y entramos en rutas emocionantes y extraordinarias; pero si es la caja la que se abre, entonces sí estamos en tremendos aprietos...

Y esque, creo que así es la vida; a veces ambas, -la lámpara y la caja-, se activan sin decir “agua va”, y nos dejan tamaña sorpresa…, pensar que, sólo un segundo basta para ello.

miércoles

El cambio.

Desde mi nueva casa veré autos pasar
y ojos mirando para adentro.
Ya no más comodidad
ni café humeante por la mañana
(ni cafetera tengo).

La pregunta es si tendré la frescura y la fuerza
para disfrutar del cambio,
o me quedaré escarbando paredes
cada vez que mire por los cristales de la nueva casa…

(solo espero tener mesa para cuatro de vez en vez)

sábado

Mi, Sol


***No puedo dormir***

(hay escándalo afuera)
Ya sé...


Me voy a transformar en nota,

circularé por el piso,

me dividiré en Do,

Mi, Sol.

Subiré y bajaré en escalas tonales,

seré grave y aguda,

lenta y rítmica.

Me convertiré en melodía,

como cascada,

viscosa como yema de huevo

p e g a j o s a

seré un na-na-ná cualquiera.




***haré el amor***


(y el escándalo ahora será parejo)

miércoles

y mañana

Quizá, mañana ya no recordaré tus ojos, ni el movimiento de tus manos al hablar, ni tu cara cuando piensas en silencio...

Quizá, mañana dejaré de abrazarte mientras duermo, no te escucharé y borraré tus ojos de mi mente, el olor de tu aliento, de ti en mi ropa, en mi pelo, en mi piel...

Mañana, no habrá plática ni pastel, no seré, no serás, ni seremos. Mañana tendrás tu llave, tu caja y un destino, quizá.

Yo tendré otros zapatos quizá, otra cara, otro perfil, otra dirección, las mismas manías, una bitácora nueva, tendré kilos de más y neuronas de menos...

Quizá, quizás te olvide..., pero ello lo pospongo hasta el día de mañana porque hoy soy feliz.

Quizá, quizá, quizá..., quizá nunca se me olvide el perfume entre las sábanas y los deseos que hoy siento de volverte a ver...

Fue ayer...

Fue apenas ayer que entraste al laberinto de mi vida y, entre mis calles, encontraste los golpes de mis pasos, marcas, pedazos de infancia, miedos, traumas… (muchos traumas)

Apenas ayer, vi un papel y en una esquina me senté a leer. Decía que me querías y me emocioné. Traté de salir. Corrí, corrí a velocidad hasta que choqué con una pared, di la vuelta, me encontré con tus ojos, vi tus manos y lloré… como lo hacen los que aman. Grité hasta que caí. Quédate con un te quiero, ¿quieres?... a veces creo que lo mejor es pretender no sentir, porque es más fuerte y sólido amar débilmente -de a poco-, que sentirse débil amando demasiado.

Ayer, te confundí, te transmití mis debilidades; te escondiste, te busqué, te encontré, me escuchaste, hablaste y te quedaste. Gracias por eso.

..Hoy, vuelven las ganas de estar, de ser, de tener (te), como lo más perfecto que en algún momento, delirando, creé.

(Fue ayer cuando me caí, y hasta hoy duele el golpe...)

sábado

Sigo...

Y sigo sentada en la casilla de salida, justo en el inicio. Tengo miedo de precipitarme y volver hacia caminos que no acierto a reconocer, pero que ya he transitado y me niego volver a pasar. Sigo descubriéndome, sigo sacando cartas, sigo apostando, siguen tocando a mi puerta, y sigo abriendo sin mirar. Sigo imaginando, sigo creyendo en ti. Sigo regresando a la fuente de "La Diana", y me sigue sacando una sonrisa cada vez. Sigo buscando un "diente de león¨ para pedir un deseo..., soplar y... (seguir suspirando)

Sólo es que siento de nuevo esta incertidumbre, que ha colmado mis días de una extraña sensación, mezcla entre miedo pausado de quebranto y la tranquilidad de que no se tiene nada qué perder…

Y es que, sigo apostando a la carta más alta, pero algo me dice que la banca es la que siempre gana…

Y es que, sigo pensando que a todos nos pasa, ¿no?


lunes

Llegó diciembre...

Y no has arreglado el trámite burocrático que tanto te aqueja, no has vaciado el cajón, no has pedido una disculpa, no has comprado el vidrio roto de la ventana, no has limpiado la mesita de noche, no has arreglado la gotera, no has llamado a tu prima, no has llevado el reloj a que le pongan una pila, no has renovado tu bitácora, no te acercas a tus hijos, no has dejado de comer pastelitos, haces más de lo mismo, no cambias, no te renuevas, no tomas tus vitaminas, no buscas al oculista, no juegas más a la pelota, no buscas un departamento, no limpias la mancha del sillón, no te compras un sillón, no planeas tu lista de la compra, no buscas un trabajo nuevo, no besas a tu amante en la boca, no cambias el cancel del baño, no vas a que te quiten esa bolita, no cambias ese foco, no mueves la silla de lugar, no tiras la basura, no sacas la ropa vieja del armario, no acabas de leer ese libro, no resuelves tu duda, no tiras los dados, no te mueves lo suficiente... ¿y luego vienes y te quejas?

sábado

Manías y otras tonterías

Hace unos días, me llegó la invitación por correo de uno de mis 17 seguidores para hablar de hábitos raros, manías, curiosidades…, y bueno, después de pensar un poquito les dejo algunas que, seguramente conforme me vaya acordando iré actualizando…

  • Siempre que platico, por alguna extraña razón me suele dar mucha comezón en la nariz (ya sé, un hábito horrible), pero, en realidad, es cuando me siento muy agusto tanto con la plática como con la compañía. Y no me pico la nariz, más bien es un movimiento casi involuntario a manera de Síndrome de Tourette.

  • Soy de frente amplia, y, es por ello que, no me gusta echarme el cabello hacia atrás… (una vez me dijeron que me parezco a uno de los integrantes de Moderato). Ya se me hizo la manía de traerlo al frente jalando y levantando el “pico-Eddie-Munster”, para siempre tener el cabello en la cara.

  • Me muerdo las uñas, mejor dicho, me las como. (y me encantan).

  • Siempre que voy al cine, acompañada –o no-, decido sentarme hasta adelante; procuro llegar temprano y colocarme enmedio de la sala, me alejo de la gente que come, odio el “chomp,chomp” de las palomitas y el sonido de las bolsas de papitas, detesto el olor a patas de los nachos.* (Nachos=botana con queso)

  • Tengo la obsesión de recordar, recordar y recordar... soy muy de fechas. Y todas las fechas las asocio con algo. Hay días negros en el calendario sólo por recuerdos asociados (y la mitad caen abril), y días que se presentarán buenos porque sí, por más recuerdos asociados.

  • Me cuesta horrores borrar mensajes de mi telefonito. En mi casa antigua tenía guardados mensajes de la contestadora de años y años antes. Con los correos electrónicos también me pasa, y cuando hotmail no daba casi espacio, fui creando varios archivos de word donde guardaba los mensajes y sus respuestas, haciendo conversaciones enteras de páginas y páginas.

  • Necesito dormir abrazando algo (o a alguien, mejor aún). Como duermo sola la mayoría de las veces, tengo un cojín (o varios) que suelo abrazar. Hablando de dormir, debo dormir con calcetines, no importa la época del año; si es verano y hace mucho calor, duermo con calcetines para el verano, si es invierno me pongo unos muy cómodos y pachones.

Hablando de ociosidades, manías, hábitos... ¿Cuáles son los tuyos? (Yo sé que tienes hartos)

jueves

A veces...

A veces, si tenemos flores en el jardín, ¿por qué no las regamos? ¿por qué no les cantamos? ¿por qué nos privamos su dulce aroma?

¿Por qué si disfrutamos del cielo, de las eternas caminatas tomados de la mano, de los aires nocturnos, con tanta ternura, con tanta ilusión, con sueños por cumplir; no nos decimos te quiero?

¿En qué momento la razón supera al amor, si es el amor el combustible de la razón? ¿Desde cuándo la emoción no es amiga de la razón?

Muchas veces no se necesitan dramas, ni grandes demostraciones, sólo es que a veces eres piel, no adivino. Y es que a veces, si hay tiempo, si hay sentimiento ¿por qué no lo cantamos? ¿por qué nos lo guardamos?................................................¿por qué lo necesito tanto?

Y esque sí, han venido a verme las lágrimas que se resistían a fluir…, otra vez.

lunes

De malas

Hoy visité al gastro.
Sí, a ese especialista en desórdenes digestivos. ¿Mi malestar? Náusea y mala digestión. Hoy, estuve de malas todo el día. Estoy de malas. Me doy cuenta que las náuseas son como todo eso que quiero decir y no sé cómo hacerlo. A veces respiramos tanta muerte entre tanta vida que nos sentimos intoxicados y, apenas dejo salir un debilitado y absurdo suspiro. La náusea, cuando no desemboca en vómito, se queda en eso, en náusea…, y luego se pasa. Quisiera gritar muy fuerte mis malestares, ser de esas personas que saben expresar bien sus rencores, sus corajes, sus molestias, sus mariposas muertas. Vomitar. Me duele el vientre de tener toda esa indigesta mezcla. Algún día me armaré de valor e inundaré al mundo de pelos y rabias…

(mientras, mi monita bailarina, se burla meneando la cabeza de lado a lado. Sonriente)

Grrrrr...

Mi primera taza

Es con los primeros sorbos de café que la cordura y la realidad se manifiestan; me emociona que se puedan presentar (no siempre a tiempo, son las 7:20). Esta bebida caliente nos recuerda al cuerpo y las decisiones que es tan preciso apresar; los pies se echan por fin a andar y, con la máquina ya encendida, los neurotrasmisores se ponen a trabajar. El sueño ya terminó y los cuentos ceden ante la realidad. Los ojos que miraban hacia dentro, se voltean y miran alrededor. Su efecto dura lo suficiente, para decirnos con qué pie vamos a iniciar el día…


¿un cafecito?

domingo

Domingo...

bailemos, antes de que se termine...

maria1

...quizá, y con suerte, la alegría dure hasta el próximo.


(solo era el pretexto de poner mi monita animada...
es mi blog, se vale ¿no?)


jueves

SUPERULTRAMEGADIGITALIZADOR de Ojos

Congelaré tu mirada,

me la guardaré, la retrataré, la analizaré muy lentamente, la colocaré encima de mi almohada, dormiré en ella, la vaciaré en mi bolso y la llevaré a todas partes; trataré de entender en ella tu alma, tus deseos, tus pasiones, tus tristezas, tus indicios, palpitaciones, cambios, tus mentiras, verdades, improperios, descomposiciones, automutilaciones, contradicciones, reinos, reinas, duendes, amores, sapos, pesadillas, maravillas, decepciones, manías, recuerdos, torturas, preocupaciones, rutinas, reacciones, obsesiones y obscenidades, repeticiones, quebrantos, memorias, matices, artes, coincidencias, compulsiones, rencores, ruinas, creaciones, visitas, letras, visiones…

martes

R. E. M.

Hay noches luminosas, noches en las que pequeñas casualidades se juntan y te dibujan una sonrisa en los labios. Noches-tesoro que guardar, y que acudir cuando andas con la guardia baja.

Hoy-ayer fue una de ellas... el sol vino a verme, me despertó y me acunó durante todo el día. Me sorprendí primero cantando; mi voz era terrible, y varias horas más tarde..., seguía cantando a voz en grito en inmejorable compañía. Canciones & R.E.M. en vivo es una gran combinación pendiente de patentar. (Aunque el güero de adelante no me dejaba ver nada)

Guardo el momento, sé que me hará falta...


(Muchas gracias por la invitación)

lunes

Sigo queriendo...

Ahora, quiero unos calcetines viejos que no se me salgan por las noches, necesito tiempo para rascarme la panza hasta sacarme ronchas, quiero trabajar solamente hum… unas… seis horas al día como tope. Quiero leche entera sin que mi barriga manifieste su intolerancia, deseo morderme las uñas sin remordimiento, quiero comer pastelitos y dulces y chocolates sin engordar. Quiero que mi boca no se canse de besar, mis pies de zapatear y mis ojos de mirarte. Quiero tener creatividad para escribir, quiero leer, quiero caminar hasta que mis pies no puedan más; quiero beber cerveza en una tarde de domingo, quiero alguien a quien llamar cuando me siento enferma, deseo que mi cuerpo no deje de acariciar emociones, que mis ojos no dejen de llorar, mi corazón de amar y mis labios de sonreír … quiero que este día no se acabe nunca...

Aladino...¿DÓNDE ESTÁAAAAAS? (creo que mi lámpara se fundió)

Cuéntanos... ¿Tú, que quieres?

sábado

...

¿Por qué tengo tantas ganas de llorar?

Tengo tantas ganas de llorar, que busco cualquier pretexto para hacerlo. Llorar, es dejar salir a los demonios que se enconan en el alma, y se la devoran de a poco. No es malo, es sano liberarlos de vez en vez y a todo pulmón.

Mientras tanto, ¡Ya sé! Me voy a comprar algún libro de autoayuda, de esos que se venden a granel. El otro día vi uno, se llamaba: “Cómo ser feliz” (¡¿cómo?!), era pequeñito y solo costaba cuarenta pesos. Regresaré a ver si aún está en venta ese, o algún otro como: “Soluciones simples a la preocupación”, o bien, "¿Por qué los hombres aman a las ca...nijas?" o, “Dieta milagrosa: baje kilos sin dejar de comer”. Seguro, con eso arreglaré mi vida, y llenaré el camino que pisan mis pies con piedritas de dulces de colores, y chocolates, y bombones de sabores; y quizá, sólo quizá, así se me quiten las ganas de llorar…

Ahí

Hoy estamos donde
no eres tú, ni soy yo,
sino SOMOS,
dientes que chocan,
atrapada ¿tu saliva o la mía?
y nuestro olor, sabor,
las temperaturas se homologan,
y nuestras pieles echan chispas.
Un enredijo de pies,
y manos y ombligos,
nuestra estructura se complementa,
y palpitamos,
y sudamos,
nos miramos

y bailamos a un ritmo
y nos abrazamos a la vez.
Ahí, es donde no hay tiempo,
espacio,
palabras,
frases,
solo ese perfil perfecto que nos conforma.

jueves

Extracto de un día gris

Camino y camino por las calles de la Zona Rosa. Sin cuerpo, miro las hojitas en el piso, regadas por todos lados, cafés y marchitas. La acera está llena de hoyos (todos hemos visto esas cosas, ya lo sé). Frente a mí, construcciones híbridas entre las grandes casas estilo francés de principios de siglo XIX, convertidas en bodegones mal pintados con colores horrorosos, y la mancha plana de concreto actual. El olor es acre, me pica la nariz, los autos pasan a mi lado, soplando vahos grises y malolientes. Sé que no es novedad describir estas sensaciones, pues todos alguna vez hemos caminado por calles, siendo nada, revueltos con el paisaje, inadvertidos por nosotros mismos, liberados de los pensamientos repetidos y repetidos como clavos en banco. Qué ganas de retroceder el tiempo hacia los años sesenta, cuando abundaban las librerías, las galerías de arte y no era raro encontrarse a Pita Amor declamando (o reclamando, je je) en plena calle. Miro discretamente los establecimientos, para ver donde se me antoja pedir un café, y sentarme un rato a seguir bobeando. Uno no porque es muy familiar, y no quiero a nadie cerca, otro tampoco porque está muy desangelado, y el otro tampoco porque se ve muy gringo. Me topo con una crepería, con un establecimiento de donas, con un restaurante chino (o ¿será coreano o japonés?) no le presto atención. Un aparador de Zara, atractivo, con modelos talla cero. Me siento estratégicamente para poder mirar a la gente pasar, en lugar de ello, miro mis manos y mis dedos, y uso la voz para pedir una taza, quizá dos, luego ¿volveré a ser la misma martillada por las nostalgias? Mejor sigo caminando, viendo los puestos con dulces y papitas, los niños sucios sentados en las paredes, el "viene-viene" me regala una sonrisa, la cual regreso amablemente, las construcciones a medio terminar, mis zapatos gastados.

martes

Querer queriendo

Tengo tantas maneras de decirte que te quiero, que no quiero que sepas en realidad cuánto te quiero, porque no quiero que quieras que te deje de querer por saturarte de tantos te quiero que quiero que quieras como quiero egoístamente que me quieras y si tan sólo tú quieres quererme, quiero que me quieras como quieras tú quererme o quiero que me quieras como tú dices quererme que no es lo mismo decir que querer… querer que lo quieran a uno es quererse a sí mismo con un querer que no quieres que te quieran… todo ésto lo digo: sin querer, pero queriendo muuuucho...


Fácil, ¿no?