
A´i les dejo a Hercules & Love Affair con "You belong"...


¡Cuántos recuerdos en ese portón de la esquina!...
Fue el primero que me vio llegar al barrio pequeña.
Sin decir nada soportó los golpes del balón en la cascarita dominguera.
Me miraba en silencio pasar con mis amigas y hasta me ofreció un escalón para sentarme a platicar…
Fue cómplice de algunos secretos y testigo de charlas importantes hasta altas horas de la noche…
Ahhh… el edificio de la esquina
Día a día me miraba pasar, a veces guapa y perfumada…, otras no tanto…
Las ventanitas de ese edificio, para mi imaginación ojos reveladores me veían caminar del brazo con mis primeros amores y de nuevo -sin pedir permiso- hacía uso del escalón para sentarme a sorber el helado de limón que el enamorado llevaba para mí…
Y ahí sigue, siendo mi secuaz, mirándome con sus ojos-ventanitas entrecerrados por los años. Continúa viéndome crecer y pasar por sus afueras a diario..., (de la mano con mi nuevo amor). Prosperando. Pasando de moda. Enamorándose. Abriendo sus puertas a quien quiera entrar. Ofreciendo su escalón, con la única condición de ser cuidado y respetado…
Quizá algún día dejará de existir, quizá el nuevo inquilino, celoso de compartir el famoso escalón, le ponga una valla. Todo se transforma, envejece y muere. Pero mientras eso sucede, cada que pase por su portón, un saludo cariñoso, lleno de recuerdos dejaré…
Ahhh…, el edificio de la esquina.
Apenas ayer me sonreías a medias,
apenas fue ayer cuando te temía,
cuando significabas la fuerza en ese momento eterna.
Apenas dijiste un te quiero difuminado
Hoy, la sonrisa es humilde
El corazón reblandecido
Las canas te han vencido
Tu piel ajada de hombre sabio
Se resiste a ser el sufridor
...calla el dolor
El tiempo…, el tiempo es oro. Lo que daría por robarle un poco.
Lo que daría por ganar, y estarme a tiempo, oportuno.
Cada vez que puedo pido perdón
y lo hago con sinceridad…
Nací hijo de firmeza y atisbos
De la calma
Y… ¿Si me acerco a la luz y gritara?
“¡¡Te quiero, ven conmigo!!”
¿Acaso no dejaré de ser el hijo del luchador en las tinieblas?
Lo sé, trasciendo sin ti y me quedo sin habla.
Debo dejarte a un ladito.
Seguir junto a ti sin estar.
Cobijarte sin darte aire.
Ser tu esfinge, tu peón.
Seré la figura que entre sombras vela tus sueños.
Seré los brazos que te rodean sin que sientas que te protejo.
Duermo a tu lado sin que notes mi presencia,
te miro y te cuido, te observo y sonrío.
Tus ojos, redondos y pequeños,
se clavan en una especie de intersección en mi deseo.
Tu boca entreabierta, entrecerrada
No ha sentido el beso húmedo que te dejo.
A veces, hay que perder algunas monedas,
un poco de tiempo, unas tardes soleadas…
A veces, nos encontramos un corazón,
un caramelo, un dije, una caída de sol…
A veces, nos encontramos con la saciedad
de comer un chocolate a mordidas…
y encuentras la felicidad
Que no da cabida a los jamases
Ni a los nuncas…
Ven, amor, siéntate conmigo a la mesa.
Sube los pies a la silla.
No comeremos ahora, no es necesario.
Vamos a mirarnos
Vamos a gritar
Vamos a cantar
Vamos a contar cuentos del alma…
Platiquemos de ideas que no sé explicar
Tortúrame con tus palabras.
Tu cuerpo se acomoda al mío
Como caracol
Y me dejas escuchar al mar muy dentro de ti
El suave y recio sonido del mar.
Vienes y acaricias mi cara
Para memorizarla…
Vienes y guardas tu distancia
Para reventar como burbuja
Y tus ojos redondos y pequeños
Me miran otra vez
Y los acaricio
Porque ya estás triste otra vez…
En este momento estoy mirando mis pies, mis manos, mi ombligo…, todos lo hacemos, todos tenemos esa capacidad. Sin embargo hay partes de nosotros que no hemos visto detenidamente, como es nuestro rostro. Ya sé que lo hacemos todos los días pero no hemos analizado directamente ese gran sello de identidad que nunca lograremos percibir con nuestros propios ojos. Para conocer esas partes ocultas a nuestra mirada necesitamos de un espejo. Del mismo modo, en nuestra personalidad hay partes ocultas a nuestra percepción para las cuales también necesitamos de un espejo, y el único espejo en el que lograremos vernos es en otro, es decir, en otra persona. Cuánto más cerca se está para mirar la imagen reflejada, más clara será la percepción de uno mismo…y el mejor, el más preciso (y el más cruel de los espejos) será la relación de pareja. Yep, así es, la pareja. Ni la familia, ni los mejores amigos…, la pareja. Solemos culpar al otro del fracaso, cuando la realidad es que nunca nos miramos detenidamente frente al espejo…
Es por ello que hoy me considero muy afortunada por haber abierto los ojos y quedar deslumbrada frente a la luz de mi espejo.
Sobre la imagen:
Mujer ante el espejo.
Picasso, 1931.
Sííí…
Brincas de la euforia a la depresión, de la depresión a la falta de placer; de la falta de sueño, como a dormir demasiado; de sentirte importante, a los sentimientos de minusvalía…
Asté disculpe…
Muñequita rota, de ojitos tristes, cabello alborotado y manitas maltratadas…
¿Qué te ha pasado? ¿Dónde quedó tu sonrisa y tu calor?
Te escondes en el fondo del armario para que nadie note tu presencia, aunque tu presencia es la esencia de pupilas ajenas. Te escondes en tu soledad y en tu llanto para querer volver estar a solas y llorar hasta secarte.
Muñequita rota. Sal a la luz. No tengas miedo, el roba-muñecas se ha ido, y no todo es una mentira. Muñequita rota. Déjate ser reparada; permite que se te acerquen. No tengas temor, no es para dañarte, sino para remendarte.
Muñequita rota, de cara de luna, ojos claros y zapatitos rotos…
Muñequita rota, con sueños de trapo, porcelana o plástico, de vestido raído de princesa, inmortal, encadenada al circo de la sociedad y de ilusión maquillada.
Muñequita rota. De largo camino recorrido, no todo está perdido…, aún hay mucho por andar…
